martes, 23 de noviembre de 2010

PLANETAS INTERIORES
















Mercurio—el pequeño planeta que causa grandes problemas a la evolución
Mercurio—de los 9 planetas conocidos de nuestro sistema solar, es el más cercano al sol. Es también uno de los más pequeños, sólo Plutón (el más lejano) es más pequeño. Aún Ganymede (una luna de Júpiter) y Titán (luna de Saturno) son más grandes. Aún así, Mercurio tiene mucho que decir acerca de los orígenes de nuestro sistema solar.
Mercurio es un planeta de extremos. La cara del planeta que da al sol alcanza temperaturas de cerca de 430°C (más que suficiente para derretir plomo), mientras que el lado oscuro es frígido, -170°. Mercurio gira alrededor del sol cada 88 días, y tiene la característica de girar en su eje exactamente 3 veces por cada dos órbitas completas.
Mucha de la información sobre Mercurio proviene del Mariner 10 en el vuelo de 1974–75. Falto de la variedad y color de algunos de los planetas, la superficie rocosa y con muchos cráteres de Mercurio semeja a la de la luna. Pero lo que es realmente interesante acerca de Mercurio son las cosas que no se pueden ver.
Científicos han descubierto que Mercurio tiene la densidad más alta de todos los planetas conocidos (menos la de la Tierra). Mercurio es tan denso que se cree que tiene un centro de hierro ocupando casi 75% de su diámetro.1 Esta densidad extraordinaria ha generado mucho disturbio y confusión en la astronomía evolucionista. Los evolucionistas concuerdan en modelos de la formación de los planetas … pero sus modelos dicen que Mercurio no puede ser nada cercano a lo denso que realmente es.
Chocando con la evolución
Después de décadas de conflicto, la mayoría de los astrofísicos de hoy se han rendido y han admitido que la alta densidad en Mercurio no puede ser acomodada dentro de los modelos de desarrollo lento y gradual.
En su lugar, la explicación preferida ahora es que billones de años atrás, un gran objeto se estrelló en Mercurio, despojándole de su material menos denso dejando la alta densidad vista actualmente.2
Las misiones del Mariner de los 1960’s y 70’s
El Mariner 10 fue el último de su serie de naves espaciales y la primera misión en usar la fuerza gravitacional de un planeta (Venus) para llegar a otro (Mercurio). La nave fue lanzada en 1973 y legó a Mercurio el 29 de Marzo de 1974. Durante el año siguiente envió 10,000 imágenes del planeta y había explorado 57% de la superficie cuando su energía se extinguió. Ahora está en órbita alrededor del sol.











Considere las implicaciones de esto. Los evolucionistas han admitido que el planeta que vemos hoy ¡no puede ser explicado mediante procesos evolutivos graduales! Esta es una aceptación asombrosa. En su lugar, proponen una catastrófica colisión de hace mucho tiempo. ¿Cuál es la evidencia de esa colisión? Ninguna, simplemente que de lo contrario, ¡Mercurio desaprobaría la evolución!
Una y otra vez en la astronomía evolutiva, las colisiones cósmicas son invocadas como un tipo de vara mágica para rescatar las hipótesis evolucionistas de las evidencias. El planeta Uranio está inclinado, pero la evolución dice que no puede ser natural—por tanto, hace mucho tiempo algo lo golpeó y lo dejó así. La rotación de Venus contradice las predicciones evolucionistas—por tanto, hace mucho tiempo algo lo golpeó y lo hizo girar en sentido contrario. La atmósfera de Marte es muy delgada para los gustos evolucionistas—por tanto, solía ser más gruesa, pero hace mucho tiempo algo golpeó Marte y desprendió parte de ella. Mercurio es muy denso para la evolución—por tanto, hace mucho tiempo algo lo golpeó y convenientemente removió las partes más ligeras.
Los evolucionistas hacen oscilar su vara-colisión como les place, y todavía se burlan de la creencia “no-científica” cristiana en un diluvio global y catastrófico, a pesar de la abundante evidencia histórica y física que hay.
Mercurio Magnético
Los retos de Mercurio al naturalismo no están limitados a su densidad. Los evolucionistas recibieron otra sacudida cuando el campo magnético de Mercurio fue descubierto. Para entender porqué representa un problema, debemos discutir las ideas evolucionistas del magnetismo planetario.
La mayoría de los planetas del sistema solar tienen un campo magnético. ¿De dónde provienen estos campos? Los evolucionistas (y creacionistas de ‘largas eras’) sostienen una teoría ‘dínamo’ que requiere que aquellos planetas con campos magnéticos tengan también núcleos de metal derretido.
A través de una complicada serie de eventos, los movimientos de los fluidos dentro del núcleo pueden supuestamente generar un campo magnético. Los evolucionistas creen en esta idea porque es el único mecanismo que ellos han podido proponer por el cual los planetas supuestamente de millones de años de antigüedad podrían todavía tener campos magnéticos—los demás mecanismos requerirían que los planetas fueran más jóvenes.


Algunas características de Mercurio
*       A diferencia de la mayoría de los planetas, Mercurio carece de lunas
*       Su delgada atmósfera está hecho de Helio y sodio
*       Un año en Mercurio es sólo ˜ 88 días de la Tierra, pero
¡Uno de sus días es ˜ 59 días de la Tierra!
*       En Mercurio, podrías saltar 2½ veces más alto que en la Tierra









Desafortunadamente para los que creen en largas eras, mientras más descubrimos de otros planetas, más encontramos que el modelo del dínamo no puede ser cierto para ellos.3 Esto no debería sorprendernos, pues los creyentes de las largas eras admitieron que aún la Tierra por sí misma presenta enormes problemas para el modelo dínamo, ¡y la tierra fue el primer planeta para el que se inventó el modelo y para explicarlo!4
Regresando a Mercurio, para tener billones de años de edad y todavía conservar el campo magnético debe haber movimiento de fluidos dentro del núcleo del planeta y, por tanto, el núcleo mismo debe estar derretido. Pero como los evolucionistas dicen, ‘Mercurio es tan pequeño que la opinión general es que el planeta [i.e. su núcleo] debe haberse congelado eones atrás’.5 Entonces, el núcleo no puede estar derretido y así las teorías evolucionistas tendrían que concluir que Mercurio no tiene un campo magnético. ¡Pero sí lo tiene!
Algunos evolucionistas especulan que quizás el núcleo de Mercurio no es hierro (que se habría ‘sólidificado eones atrás’), sino sulfuro de hierro, en su lugar (el cual no necesariamente se habría solidificado a través de esos eones). Pero tratando de solucionar el problema de Mercurio, se crea un problema más grande.
Un principio fundamental de la teoría de la nebulosa solar (usada para explicar cómo se formó nuestro sistema solar) es que no puede haber ningún elemento volátil tal como el azufre tan cerca del sol, por tanto, no puede haber sulfuro de hierro en Mercurio. En consecuencia, en un intento para rescatar una edad de billones de años para Mercurio, los evolucionistas están socavando los mismos fundamentos de sus ideas acerca de la formación de todo el sistema solar. 6
Los creacionistas no tienen ningún problema explicando el campo magnético de Mercurio, ni el de cualquier otro planeta. Hay muchas maneras en que un planeta joven (6,000 años de edad) podría conservar su campo.7 Pero puesto que los evolucionistas rechazan una creación joven, no pueden explicar el magnetismo planetario. Como dice un evolucionista.
Más sobre Mercurio
Distancia media del sol: 57,910,000 kmRadio Ecuatorial: 2439.7 kmVelocidad de escape ecuatorial: 4.25 km/secPeriodo de rotación: 58.6462 daysOrbital period: 87.969 daysTemperaturas:
   Superficie media 179°C
   Superficie máxima 427°C
   Superficie mínima –173°C










Cuando un cristiano examina el sistema solar, es fácil de preguntarse si el Creador diseñó los planetas específicamente para confundir las explicaciones no-creacionistas de ellos. Repetidamente, nuevos descubrimientos contradicen las ideas naturalistas. Irónicamente suficiente, en el caso de Mercurio, aún los evolucionistas admiten esto, después de cada nueva hipótesis. Ellos admiten que cualquier intento por incluir a Mercurio en sus modelos evolucionistas, los condenará hacia el fracaso—ellos dicen que Mercurio es una ‘trampa’9 que ha ‘seducido’9 a evolucionistas, y ha tenido una ‘atracción fatal para los modeladores del sistema solar.’9
Así que vemos que este pequeño, aparentemente insignificante planeta, crea enormes tropiezos para aquellos que desean negar al Creador. Ciertamente, ‘Dios ha escogido lo necio del mundo, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios para avergonzar a lo fuerte’ (1 Corintios 1:27).
Enigma del Planeta
Si estuvieras parado en Mercurio, verías cuando sale el sol e inmediatamente después, el ocaso, antes de que vuelva a salir otra vez viajando hacia el oeste. De manera similar, en el anochecer, vuelve a salir el sol por unos momentos, antes de ocultarse una vez más. Esto se debe a la forma en que la rotación de Mercurio combina con su muy elíptica (forma ovalada) órbita.




























             

























Es el segundo planeta del Sistema Solar y el más semejante a La Tierra por su tamaño, masa, densidad y volumen. Los dos se formaron en la misma época, a partir de la misma nebulosa.

Sin embargo, es diferente de la Tierra. No tiene océanos y su densa atmósfera provoca un efecto invernadero que eleva la temperatura hasta los 480 ºC. Es abrasador.

Los primeros astrónomos pensaban que Venus eran dos cuerpos diferentes porque, unas veces se ve un poco antes de salir el Sol y, otras, justo después de la puesta.

Venus gira sobre su eje muy lentamente y en sentido contrario al de los otros planetas. El Sol sale por el oeste y se pone por el este, al revés de lo que ocurre en La Tierra. Además, el día en Venus dura más que el año.
Datos básicos 
 Venus 
 La Tierra 
Tamaño: radio ecuatorial 
 6.052 km. 
 6.378 km. 
Distancia media al Sol 
 108.200.000 km. 
 149.600.000 km. 
Dia: periodo de rotación sobre el eje 
 -243 días 
 23,93 horas 
Año: órbita alrededor del Sol 
 224,7 días 
 365,256 días 
Temperatura media superficial 
 482 º C 
 15 º C 
Gravedad superficial en el ecuador 
 8,87 m/s2 
 9,78 m/s2 


La superficie de Venus es relativamente joven, entre 300 y 500 millones de años. Tiene amplísimas llanuras, atravesadas por enormes rios de lava, y algunas montañas.

Venus tiene muchos volcanes. El 85% del planeta está cubierto por roca volcánica. La lava ha creado surcos, algunos muy largos. Hay uno de 7.000 km.

En Venus también hay cráteres de los impactos de los meteoritos. Sólo de los grandes, porque los pequeños se deshacen en la espesa atmósfera.

Las fotos muestran el terreno brillante, como si estuviera mojado. Pero Venus no puede tener agua líquida, a causa de la elevada temperatura. El brillo lo provocan compuestos metálicos.

En marzo de 1982, la nave rusa Venera 13 resistió durante dos horas, enviando imágenes como ésta. En la parte inferior derecha se ve un trozo de la nave sobre el planeta Venus.



































La Tierra



















La Tierra es el tercer planeta desde el Sol y quinto en cuanto a tamaño. Gira describiendo una órbita elíptica alrededor del Sol, a unos 150 millones de km, en, aproximadamente, un año. Al mismo tiempo gira sobre su propio eje cada día. Es el único planeta conocido que tiene vida, aunque algunos de los otros planetas tienen atmósferas y contienen agua.

La Tierra no es una esfera perfecta, ya que el ecuador se engrosa 21 km, el polo norte está dilatado 10 m y el polo sur está hundido unos 31 metros.

La Tierra posee una atmósfera rica en oxígeno, temperaturas moderadas, agua abundante y una composición química variada. El planeta se compone de rocas y metales, sólidos en el exterior, pero fundidos en el interior.

Desde la antigüedad se han elaborado mapas pera representar la Tierra. Con la llegada de la fotografía, los ordenadores y la astronáutica, la superfície terrestre ha sido estudiada con detalle, aunque todavía queda mucho por descubrir.

La Tierra está en contínuo movimiento. Se desplaza, con el resto de planetas y cuerpos del Sistema Solar, girando alrededor del centro de nuestra galaxia, la Vía Láctea. Sin embargo, este movimiento afecta poco nuestra vida cotidiana.

Más importante, para nosotros, es el movimiento que efectua describiendo su órbita alrededor del Sol, ya que determina el año y el cambio de estaciones. Y, aún más, la rotación de la Tierra alrededor de su propio eje, que provoca el día y la noche, que determina nuestros horarios y biorritmos y que, en definitiva, forma parte
inexcusable de nuestras vidas.




El movimiento de traslación: el año
Por el movimiento de traslación la Tierra se mueve alrededor del Sol, impulsada por la gravitación, en 365 días, 5 horas y 57 minutos, equivalente a 365,2422 días, que es la duración del año. Nuestro planeta describe una trayectoria elíptica de 930 millones de kilómetros, a una distancia media del Sol de 150 millones de kilómetros. El Sol se encuentra en uno de los focos de la elipse. La distancia media Sol-Tierra es 1 U.A. (Unidad Astronómica), que equivale a 149.675.000 km.

Como resultado de ese larguísimo camino, la Tierra viaja a una velocidad de 29,5 kilómetros por segundo, recorriendo en una hora 106.000 kilómetros, o 2.544.000 kilómetros al día.

La excentricidad de la órbita terrestre hace variar la distancia entre la Tierra y el Sol en el transcurso de un año. A primeros de enero la Tierra alcanza su máxima proximidad al Sol y se dice que pasa por el perihelio. A principios de julio llega a su máxima lejanía y está en afelio. La distancia Tierra-Sol en el perihelio es de 142.700.000 kilómetros y la distancia Tierra-Sol en el afelio es de 151.800.000 kilómetros.
El movimiento de rotación: el día
Cada 24 horas (cada 23 h 56 minutos), la Tierra da una vuelta completa alrededor de un eje ideal que pasa por los polos. Gira en dirección Oeste-Este, en sentido directo (contrario al de las agujas del reloj), produciendo la impresión de que es el cielo el que gira alrededor de nuestro planeta.

A este movimiento, denominado rotación, se debe la sucesión de días y noches, siendo de día el tiempo en que nuestro horizonte aparece iluminado por el Sol, y de noche cuando el horizonte permanece oculto a los rayos solares. La mitad del globo terrestre quedará iluminada, en dicha mitad es de día mientras que en el lado oscuro es de noche. En su movimiento de rotación, los distintos continentes pasan del día a la noche y de la noche al día.




























































El Interior de Marte
El conocimiento que hoy se tiene del interior de Marte sugiere que puede ser modelado como una estrecha cáscara, similar a la de la Tierra, un manto y un núcleo. Utilizando cuatro parámetros se puede determinar el tamaño y la masa del núcleo de Marte. Sin embargo, solo se conocen tres de los cuatro: la masa total de Marte, su tamaño y el momento de inercia. La masa y el tamaño del planeta se determinaron con precisión en misiones anteriores. El momento de inercia se determinó a partir de los datos obtenidos por la nave Viking y los datos Doppler del Pathfinder, registrados durante las mediciones de la velocidad de precesión de Marte. El cuarto parámetro, necesario para completar el modelo del interior, se obtendrá en misiones futuras. Con los tres parámetros conocidos, el modelo está bastante limitado. Si el núcleo marciano es denso (compuesto de hierro) como el de la Tierra o de los meteoritos SNC que supuestamente proceden de Marte, entonces el radio mínimo del núcleo es de unos 1300 kilómetros. Si el núcleo está compuesto por materiales menos densos como una mezcla de azufre y hierro, entonces el radio máximo serí probablemente inferior a los 2000 kilómetros. (Calvin J. Hamilton © 1998)












Hemisferio de Schiparelli
Esta imagen es un mosaico del hermisferio de Schiparelli de Marte. El centro de esta imagen está cerca del cráter de impacto Schiparelli, con un diámetro de 450 kilómetros (280 millas). Las estrías oscuras con márgenes brillantes que emanan desde los cráteres de la Región Oxie Plaus, en la imagen arriba a la izquierda, son causadas por la erosión y/o la deposición por el viento. Las áreas blancas brillantes hacia el sur, incluyendo la cuenca de impacto Hellas en el extremo inferior derecho, están cubiertas por escarcha de dióxido de carbono.
(Cortesía USGS)

Valles Marineris
Esta imagen es un mosaico del hemisferio de los Valles Marineris de Marte. Es una vista similar a la que uno vería desde una nave espacial. El centro de la imagen muestra el sistema completo de cañones denominado Valles Marineris, con más de 3,000 kilómetros (1,860 millas) de longitud y hasta 8 kilómetros (5 millas) de profundidad, que se extiende desde el Laberinto Noctis, el sistema en forma de arco de fosas tectónicas (graben) al oeste, hasta el caótico terreno dal este. Muchos canales de antiguos ríos empiezan en este terreno caótico y en los cañones del norte-centro y corren hacia el norte. Muchos de los canales fluyen hacia una depresión denominada Planicie Acidalia, que es una de las áreas oscuras del extremo norte de esta imagen. Los tres volcanes Tharsis (puntos rojo oscuro), cada uno de unos 25 kilómetros (16 millas) de altura, son visibles hacia el oeste. Hacia el sur de los Valles Marineris existen terrenos muy antiguos cubiertos con multitud de cráteres de impacto


PLANETAS INTERIORES